Los budistas le llaman “la mente mono”. Una mente inquieta que salta de un lado a otro, de un pensamiento a otro y que cuesta poder controlar. Esta es la mente que tenemos la mayoría de los mortales. La buen noticia para todos aquellos profesionales que trabajamos en creatividad es que esta mente se puede disciplinar. Como muchas lecciones orientales, parece que la solución empieza por la aceptación. Como explica David Rock, autor del libro “Su cerebro en el trabajo”: “Una distracción es una alerta que nos ordena orientar laLeer más